noviembre 30, 2025

2ª jornada,  22/ago 2022 

MAL 0-4 UD


Puto lunes. Te despiertas empapado en sudor. El culo te huele a cadáver de murciélago muerto por el virus del chimpancé, de esos por los que se paga una fortuna en un mercadillo chino. Todo va raro de cojones a mitad de este refrescante mes de agosto y cuando, esperando que suba el primer café, empiezas a pensar que todo lo que está pasando -la epidemia, Ucrania, la crisis energética, la crisis climática, la crisis de la familia de Rocío Jurado, la inflación- ya solo puede empeorarlo -o mejorarlo, a saber- un meteorito de los gandules, abres el ordenador y te encuentras con una noticia un millón de veces peor que la aniquilación total, absoluta y definitiva de la vida en la Tierra: Viera está descartado para Málaga, por una historia con los isquionoséqué, que uno no sabía ni que existían. 

Pasamos de los calores a los sudores fríos. Si se hubiera lesionado el martes pasado -es un suponer- nos habría dado tiempo a legalizar una ONG con el nombre de “NO SIN MI VIERA” y hubiéramos desarrollado una estrategia de bloqueo del aeropuerto para impedir que el equipo viajara sin el figura. Total, nos decíamos ¿páqué? El equipo sin Viera es un rebaño de cabras, unas dóciles y las otras más obtusas, pero cabras. El partido estaba escrito que iba a ser entre un equipo mediocre de cojones y otro devastado emocionalmente -adjudiquen ustedes mismos los calificativos al equipo que prefieran-. El Málaga llevaba nueve meses sin ganar en casa y la UD sabe -sabemos- que sin Viera es otro más de los conjuntos del petardeo de la 2ª división y que estamos a la altura de la Ponfe, Lugo, Mirandés, Tete y el resto de equipos de pueblo de la categoría. Todos estábamos ya resignados a la convalecencia de Vitolito el Patineta -y a la espera de que la catarata de lesiones graves de todos los años vuelva a convertir a la UD en la clínica para parapléjicos más cara del mundo- y con eso podíamos vivir, pero lo de Viera era una puñalada en los escrotos de la canariedad y ni siquiera nos han dicho cuándo volverá a jugar.

El milagroso evento de los 11 partidos seguidos sin perder de la temporada pasada fueron el resultado de que Viera estaba en llamas, cuando el Tete mandó a sus sicarios a que le serrucharan hasta el alma se acabó Viera, se acabó el playoff y se acabó la milonga. En esto del fútbol, o tienes mucha pasta o tienes mucha potra y te toca un fulano como Viera que, contra toda evidencia, prefiere jugar aquí con su chusma que estar forrándose la polla de platino, rubíes y zafiros jugando pá los moros. El resto del equipo hace lo que puede -a menudo-, pero el Puto Amo es el que marca la diferencia y los que seguimos a la UD desde la noche de los tiempos sabemos perfectamente la diferencia entre jugar con Viera y sin Viera. 

Pues no iba a estar, y la canariedad se mesaba los cabellos pensando qué se le ocurriría a Pimienta para parchear el asunto, recordando que el año pasado, cuando en Santacrusss -otra casualidad- le jodieron un ñoño a nuestro niño y se perdieron varios partidos durante su ausencia, el equipo pasó a hacer exactamente lo mismo que el equipo de Pepe Mel cuando no disponía de Viera: gilipolladas. Así estaba la cosa, con la canariedad sumida en el desamparo de la orfandad, con los aficionados ofreciendo por internet sus propios isquiotibiales-la mayoría incluso antes de saber qué era un isquiotibial- por si la Estrella de nuestros mares necesitaba un trasplante. A la desesperada. Sin recordar siquiera que por fin teníamos sobre el campo a un delantero goleador, canterano y más canario que una tabaiba, una fiera competitiva que garantiza 15/20 goles por temporada, una pena que juegue en el Málaga, un tal Rubén, igual les suena. El puto Rubén Castro dejó el club hace ahora dos años por una cosa de dinero, pero Miguelahe se negó a hipotecar el futuro del club -bastante tiene con que lo que esté hipotecado sea el propio club-, lo echó -llenándole los bolsillos- y contrató a Araujo, Ariday, Clau Mendes, Edu Espiau, Jesé, Rafa Mújica, Rober, Hernani, Pinchi, Pejiño, Peñaranda, Sadiku, Cardona y algún otro que se me queda para que nos olvidáramos de Ruben y de su maldita costumbre de meter goles hasta cagando. Y allí estaba Rubén, tan mono él con su camiseta del Málaga, dispuesto a volver a jodernos como de costumbre, pero no contaba -ni él, ni el Málaga, ni nadie- con la aparición estelar del Niño Polla.

Nadie hubiera apostado un duro por el equipo que sacó anoche Pimienta con el habitual 4-3-3, pero a Moleiro eso de verse con el 10 a la espalda y en ausencia de Viera le supo. Está claro que al pibe le faltan dos veranos para coger sustancia y que tiende a aturullarse, pero, ante la duda, la más tetuda, y se dedicó a encarar y tirar pálante cada vez que la tocaba. La línea de cuatro aguantaba bien atrás cortando el suministro hacia Rubén Castro con la ayuda de Loidice y Mfulu y una vez recuperada la pelota se jugaba rápido hacia Moleiro que se iba a la guerra en cada ocasión. Alrededor del Niño Polla la UD empezó a crecer y a achantar a aquella gente que no veía manera de pararle ni a patadas. El equipillo apretaba por todo el campo, robaba en cualquier sitio y más madera para Moleiro que con el paso de los minutos iba desesperando al conjunto local, la UD tuvo un par de ellas y poco antes del descanso otro robo y entrega al Niño Polla le dejó abierto el callejón del 8, avanzó quitándose tíos de encima y la entregó franca a Clemente para que la clavase. 0-1 y pá la caseta a echarse un Clipper y un matambre.

El Málaga salió en la continuación a ver si arreglaba aquello, pero la UD estaba en modo martillo pilón. Loidice, Mfulu, Clemente, Alvaro, Cardona…todo funcionaba mientras Moleiro terminaba de triturar el sistema nervioso del Málaga. En el 55´ Valles sacó directo sobre Clemente que estaba solo en banda y éste centró sobre Marc Cardona que estaba solo en el área, se marcó un caracolillo y volvió a enchufar una por primera vez desde que jugaba en los cadetes C del Barça. La UD estaba abusando de la pelota, de la posesión, del Málaga y del partido, con el 0-2 estaba claro que el partido se ganaba, pero por si las flies Moleiro seguía dando por culo y en el 69´ocasionó otro destrozo sirviéndola rápido para Alvaro antes de que la defensa local se organizara. En ventaja, el jugador cedido por el Cádiz se marcó una delikatessen y concretó una vaselina que cerró el partido. 10 mnts más tarde Pimienta retiró a Moleirito pero ya daba igual por que el Málaga estaba más acabado que Carracuca. El míster había parcheado el equipo con Curbelo y Fabio y ni el Málaga ni, sobre todo, Rubén Castro, la olían desde hacía mucho rato. Debutó Park, que se presentó de amarillo, dijo Hola, soy Marvin, trincó la pelota por banda, salió corriendo y cerró el marcador con un jugadón que no se veía por aquí desde los tiempos de Jarny.

Vale, el partido fue una fiesta y sirvió para cerrarles la boca a esos gilipollas que dicen que sin Viera somos una mierda pinchada en un palo, pero como en esta redacción somos de la opinión que la conjunción astral favorable que se vivió anoche igual no se repite todos los fines de semana vamos a peregrinar a Teror para suplicarle a Mama Pino que se ocupe de los isquios de Viera -en su vertiente sanitaria, se entiende-, que así nos quedamos más tranquilos.

Y tú, Jonathan, despabila, que el Niño Polla acecha en la sombra y tu liderazgo está en cuestión. Que pasen Piqué y su inversión.

IGOR ISKIOTÍVIALIKS

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